Nietzche dice que la superstición peculiar de la mujer es que le gusta creer que el amor puede lograr cualquier cosa; y puede ser cierto, en muchas ocasiones cometemos el error de creer que las cosas cambiarán porque se desea que cambien ó porque te has esforzado para que eso suceda y una relación amorosa está compuesta por seres humanos, individuos que se han desarrollado en un mundo muchas veces alejados del mundo del otro y que cuando sus vidas se cruzan, los hábitos y su modo de vivir ya están acentuados y son difíciles de cambiar.
El amigo de un amigo alguna vez me dijo “las personas no cambian, ceden” y con el pasar del tiempo está frase se convierte en una realidad inminente. Los hombres somos animales de costumbres, el pertenecer a una sociedad nos hace de por si seres dependientes de algo ó alguien; el café, la coca cola, el cigarrillo, comprar, la mamá, la abuelita, el papi, ó cualquier persona o cosa por extraña que fuere, siempre será necesaria para estar tranquilos.
Cuando se empieza la relación se está en el famoso proceso de “enamoramiento”, se están conociendo, queriendo, adaptando, y cediendo a veces consciente y otras inconscientemente, pero CEDIENDO al fin y al cabo.
La pregunta que me surge es ¿Cuando dejas de ser tú para convertirte en lo que tu pareja quieres que seas? ¿Cuándo realmente haces lo que amas hacer y cuando estás haciendo lo que el otro quiere que hagas?, ¿En qué momento dejas de ser TÚ para pasar a ser el OTRO?...
¿Dónde está la línea en la que dices “STOP, te quiero, pero no quiero esto”…? ¿Será lo correcto ceder? …
¿Dónde está la línea en la que dices “STOP, te quiero, pero no quiero esto”…? ¿Será lo correcto ceder? …
Yo soy la menos indicada para dar respuestas...
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