Alza la cabeza. A veces es bueno mirar al frente.
Asombrada como si un rayo de luz intenso afectara su visión empezó a ver todo lo que no recordaba que existia.
Gente, gente y más gente que no permitio conocer, historias y vidas que perdió por estar en su lucha contra la nada, lo imposible.
Alza la cabeza, toma sus lentes y camina con el cuerpo ergido, conociendo, viviendo y recuperando su vida.
jueves, 14 de enero de 2010
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