domingo, 10 de marzo de 2013

En la legalización no está el debate

 

 Se torna irrisorio, en pleno siglo XXI, prohibir aquello a lo que la propia sociedad incita: Vivimos en una sociedad fundamentalmente adictógena, en una sociedad que anima a consumir, a buscar sensaciones fuertes, a ir a tope; una sociedad que ridiculiza las respuestas educativas.

 En este sentido el debate político en torno a la legalización de la marihuana se vuelve, hasta cierto punto caricaturesco, cuando el discurso que se maneja solo se trata de oponer el laxismo contra el hiper-autoritarismo y se excluye el placer que ofrecen las drogas. De esta manera se hurta la mitad del problema: sí el peligro, pero no la atracción. El presidente uruguayo, José Mujica, dijo hace pocos días que lo importante al debatir la legalización de la marihuana en su país es que el pueblo esté al tanto de lo que significa eso “No me interesa aprobar una ley en el parlamento, me interesa que sea el pueblo quien la apruebe y que entienda la importancia de seguir adelante con un tema que ya debe ser superado”. 

 En el Ecuador, según el Consejo Nacional de Control de Sustancias Estupefacientes y Psicotrópicas -Consep-, la marihuana es el narcótico más difundido entre la población ecuatoriana, con un 23.1% de accesibilidad a diferencia de las otras drogas ilegales y con una penetración de consumo del 4.3%. 

 Lo más importante no radica en discutir solo la prohibición sino mejorar el modo de tratar el consumo y las consecuencias de las posibles respuestas, ejes fundamentales al momento de abrir el debate sobre la legalización de la marihuana. En cualquier caso, la despenalización por sí sola no será suficiente; solo tendrá sentido si se acompaña de una serie de medidas educativas, una serie de medidas en contacto con los consumidores y las familias, para no caer en el maniqueísmo de los virajes de 180º, con todos los peligros que comportan; sobre todo teniendo en cuenta que, en la última Encuesta Nacional sobre el Consumo de Drogas en Hogares, el 59.80% de la población ecuatoriana declaró estar poco o nada informada sobre las drogas. 

 Por lo tanto, la protección de la juventud (que es la más vulnerable), ante el desconocimiento, sufre bastante bajo la ilegalidad. Las circunstancias del mercado negro tienen como resultado que los vendedores no se interesan ni por la calidad de la marihuana, ni por la edad del cliente.

La abstinencia total de algo que está posicionado en el mercado se encuentra lejos de la realidad. El objetivo primordial en el tema del consumo de la marihuana debería ser, mucho más, la educación hacia un pensamiento responsable y realista con la finalidad de capacitar a los ciudadanos en tratar con esta droga de manera consciente y autodeterminada.

Recordemos que los riesgos y problemas que trae el consumo de drogas existen bajo condiciones legales o ilegales; lo que cambia el escenario es la manera, frecuencia de consumo y la psique del consumidor, temas que hasta el momento siguen en la nebulosa. Sin debate, ni discusión. 

3 comentarios:

  1. Buenas tardes, Noris. Tus redacciones son casi perfectas. Las palabras parecen brotar desde tu propia alma, desde tu corazón; cosas que poco se ven en el mundo contemporáneo. ¿Estudias Psicología, Comunicación? Me gustaría que redactaras algo sobre el "amor por interés", si fueses tan amable de deleitar de nuevo con tus aportes inteligentes.
    Un saludo desde Quito.

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  2. Hola Susana. Mas vale tarde que nunca. No soy muy buena en este tema de blogs. Cuando recuerdo que tengo uno publicó algo que haya escrito y luego olvido de revisarlo y seguir publicando. Recién me doy cuenta de tu comentario. Soy periodista.
    Voy a tomar en cuenta tu sugerencia y escribiré algo sobre el 'amor por interés'.
    Saludos.

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  3. Hola Susana. Mas vale tarde que nunca. No soy muy buena en este tema de blogs. Cuando recuerdo que tengo uno publicó algo que haya escrito y luego olvido de revisarlo y seguir publicando. Recién me doy cuenta de tu comentario. Soy periodista.
    Voy a tomar en cuenta tu sugerencia y escribiré algo sobre el 'amor por interés'.
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